31 Oct Claustrofobia
Relato para el Te-Cuento de Unaria Ediciones. Tema. Halloween
31 de Octubre de 2022

Mira que lo dije. Se lo dije a todos. A mi marido, a mis hermanas, a mis hijos. Lo decía en cada Navidad, cuando aún nos reíamos de estas cosas, porque todavía estábamos todos. Lo decía siempre a mis amigas, cuando las sobremesas se alargaban y, gracias a las copas, llegábamos adonde no queríamos llegar. Lo dije siempre, lo dije tantas veces. Se lo dije a mi vecino, nuestro médico de toda la vida. Se lo decía a la portera, cada vez que me saludaba para informarme de una mala noticia nueva. Lo comentaba entre los chismes de la peluquería. Lo confesé en la intimidad del masaje. Lo repetía cada verano, cuando las tardes en nuestra playa se encendían con la puesta de sol. Aquí quiero estar, les advertía, mira que se lo dije, aquí para siempre, y todos sonreían y me decían que sí, que estuviera tranquila, que les parecía precioso, que me lo prometían.
Y ahora, sé muy bien qué ha pasado. Me ha parecido oír unas campanas, y el murmullo ahogado de una letanía. Ingratos, malditos. He querido gritar y no he podido. Tampoco puedo dar patadas ni mover los brazos, porque mi cuerpo no me responde. Siento frío y humedad. Pero mi cabeza funciona, y lo estoy entendiendo todo. Debió ser esa última pastilla distinta a todas. Ahora ya da igual. Han ganado. Pero no me han llevado a mi playa, no han tirado mis cenizas al mar, como les pedí, como les decía siempre, como les dije a todos.
Me han enterrado, y debían tener mucha prisa, porque no han comprobado, que aún estoy viva.
¿Me cuentas tú?