El tacto de la nata

El tacto de la nata

1 de Abril de 2020. Dieciocho días de cuarentena

Aquí estaba por estas fechas el año pasado, despidiendo un invierno que, como éste, se resiste a acabar. Aire puro, aire limpio, aire libre. Aire…

Baqueira, Vall d’Aran. Lleida.
Baqueira, Vall d’Aran. Lleida.

Estas son las cumbres del Valle de Arán. Hace exactamente un año estaba tumbada sobre ese manto de nata esponjosa, suave y perfecta, con la única señal de mi cuerpo rebozándose hasta llegar a la ladera.

Ese cambio de vida que va a tener que haber después de la pandemia y del que tanto se habla estos días afecta también a los viajes y al impacto de la sobreturistificación. Quizá sea verdad que nada va a poder ser igual después de esto. Que al fin comprenderemos el bucle absurdo en el que hemos estado metidos tanto tiempo. Que se acaba la esclavitud de esta época: endeudarnos para comprar cosas que no necesitamos y que serán sustituidas por otras sólo para generarnos la ansiedad de tenerlas. Que el planeta ya no soporta la violencia con la que intervenimos en su orden natural, y esta tragedia es un ejemplo de ello, más evidente aún que las barbaridades que cometemos en mataderos y laboratorios. Suena a utopía, pero casi todos -menos a los que no les conviene- sabemos que es necesario.

Y, sin embargo, no vamos a querer dejar de viajar.

Lo pensaba hoy como cada día, mientras miraba llover.

Si yo lo que quiero es vivir viajando…

Baqueira, Vall d’Aran. Lleida.

Vamos a por Abril, va.

1 Comment
  • Anónimo
    Posted at 17:36h, 09 abril Responder

    Es perfecto…. Me hace recordar el tan preciado Valle de Aran y sus momentos.

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