06 Ene Planes
Relato de la semana para Creativos Enredados. Pista: planeamos, febrero y naranja
6 de Enero de 2023

Lo hacemos continuamente. Nos sale automático, a todas horas; cada día, cada semana, cada mes. Pero, sobre todo, ahora, cuando estrenamos un Año Nuevo, así, con mayúsculas, como éste que acaba de empezar y ya parece que se nos escapa. Nos pasa cuando abrimos la agenda nueva y nos brillan los ojos de excitación, ante tantas páginas en blanco que hay que llenar más y mejor que la anterior.
Planeamos todo, desde la lista del mercado hasta el viaje del verano, porque nos hace ilusión creer que controlamos algo, que sujetamos el tiempo, volviéndolo seguro, retándolo como si fuera infinito, aunque sepamos que nos mentimos cada mañana cuando nos miramos al espejo.
Planeamos para estar ocupados, para sentir que a alguien le somos necesarios, para pensar que dominamos la vida, sabiendo que se nos escurre como la arena entre los dedos.
Hacemos planes como dientes de león que se deshacen con sólo un soplido, pero los vemos en el papel, pegados en la nevera, y nos devuelven la certeza de que todo está bien un día más, y los abrimos en Excel, desplegados por colores, y nos sentimos orgullosos de habernos complicado tanto la existencia.
Dentro de nada será Febrero y la nieve se habrá ido derritiendo como los propósitos de Nochevieja, ensuciándose de fango suavemente. Saldremos con ansia a caminar entre los huertos, donde apenas quedará ya alguna naranja en el suelo, y las conversaciones se llenarán, otra vez, de los planes que haremos cuando lleguen las fiestas de Marzo, y como siempre fingiremos el asombro de que ¿ya? ¿otra vez? ¿tan rápido? y procuraremos no dejar ni una tarde libre, ni una noche sin plan, aunque no nos apetezca, aunque no nos interese, aunque nos dé igual, con el alivio de saber que haremos lo mismo de cada año, lo mismo que el resto de la gente, para que no nos quede ni un instante libre para respirar despacio, sentados frente al mar, con el móvil apagado, haciéndonos preguntas para las que no siempre queremos tener respuestas.
Al menos, en los huertos, las primeras flores de azahar empezarán a abrirse y nos regalarán un poco de consuelo y esa certeza a la que aferrarse, con la seguridad inmutable de lo que nunca falla: que, después del invierno desnudo, llegará una vez más la primavera.
¿Me cuentas tú?