Verano, por dios

Verano, por dios

24 de Junio de 2020

Será que el invierno ha sido tan largo. Será que ya han pasado seis meses y la mitad los he adivinado detrás de los cristales. Será que este tiempo es tan extraño, que me siento aún más rara de lo normal. Será que no entiendo qué es lo normal. Será que la muerte acecha otra vez alrededor, aunque ahora me pille preparada. También ganará, siempre acaba ganando, pero no volverá a arrasarme: es mi única ventaja. Será que aprender esto ha tenido un coste muy alto.

Será que en mi refugio de la montaña observo las marcas del tiempo en mil rincones; en las raíces de los pinos infinitos, que han reventado el camino, en la grieta que ha salido en la pared del baño, en los grifos que hay que arreglar, en los muebles heredados, en los columpios que ya no se mueven.

Será que veo esas marcas también en el espejo, cada mañana.

Unas tienen arreglo fácil. ¿Y las otras?

El verano ha aparecido de repente y mientras lo esperaba el tiempo se me hacía eterno, pero ahora que ya está aquí, la primera parte del año parece haberse esfumado en un instante: ¿verano ya?

Será que cuando se termina, cumplo años, y hace mucho que pasan demasiado rápido, y quisiera frenarlos, y pararlos, y estirarlos. Y multiplicarlos.

Será todo lo que hubiera querido hacer y se esfumó, será todo lo que hubiera hecho de otra manera, será que anoche no hubo hogueras en la playa, y ningún ritual puede hacerme tener diez años otra vez.

No sé lo que será ni a quién invoco cuando pienso que ya es verano, por dios, y quiero respirar intensamente cada minuto.

Platja del Voramar, Benicàssim.
2 Comments
  • Maria Rosa Belvis Marti
    Posted at 11:07h, 24 junio Responder

    Será que escribes para que alguien lo lea, será que pones tu alma en ello… será que cuando lo leo…

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