Vivamos

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Relato de la semana para Creativos Enredados. Pista: vive y deja vivir

10 de Febrero de 2023

Definitivamente, se ha vuelto loca.

La interna mantuvo la compostura mientras recogía la mesa. Se había acostumbrado a ver, oír y callar, como le aconsejó su madre al venir a España, y en ninguna casa había tenido que aplicarlo tanto como en aquella, cuando la señora llamaba para ponerse al día. Que ya somos amigas, le decía, risueña, que me hables de tú, venga, siéntate y me cuentas.

Como todos los domingos, los hijos habían venido a comer, y en cuanto los niños acampaban frente a la tele, empezaba el espectáculo; primero las quejas, luego la indignación, al final el desmadre.

Después de Dominicana pasó a Cuba, empezó el padre, y luego dice que ha estado a punto de instalarse en Costa Rica, para montar un chiringuito de paellas en la playa, y la abuela se tapó la cara con las manos, mientras los demás se atropellaban unos a otros, qué barbaridad, qué despropósito, qué vergüenza, trae las tónicas, por favor, abre el mueble bar, haz más café. ¿Y ahora por dónde está?

Se giraron todos a mirarla, y ella empezó a recitar el parte de la semana.

La señora ha estado en México visitando a unos amigos que conoció en su juventud, en un viaje. Y ahora está en Buenos Aires, con una chica, también española, que acaba de comprar una librería vieja que tiene la casa arriba y la está ayudando, y además se ha apuntado a un grupo que se llama Creativos no sé qué, algo de enredos, ahora no me sale, y le votan y todo, y está muy bien y muy contenta y que no se preocupen, y aquello ya fue demasiado, y el padre dio un manotazo en la mesa, y ahí empezaron todos a hablar a la vez, mirándose con incredulidad, porque no habían visto a su madre escribir más que listas de la compra y de invitados, y ella descartó contarles lo del antiguo dueño de la librería y su rancho de caballos en la pampa, porque aquella sí que era una preciosa bomba nuclear.

Vive y deja vivir, soltó en cambio, y todos la miraron atónitos. Eso también me lo decía mi madre, sonrió, muy tranquila, quitándose el delantal, y saben qué, yo también voy a hacerlo.

Me vuelvo a mi casa, me voy a mi tierra. A vivir. Como la señora. Como mi amiga.   

¿Me cuentas tú?

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